Desde el lunes, las hermandades de toda Andalucía se han puesto rumbo al Rocío, como cada año. Se inicia así la romería más multitudinaria de toda España, que congrega a más de un millón de personas en torno a una aldea de apenas un puñado de casas.

Una de las primeras en ponerse en camino fue la de Montequinto, que se congregó delante de la Parroquia de Los Ángeles de Dos Hermanas.

A continuación, el martes por la tarde, fue la del barrio sevillano de San Pablo, quien se incorporó al cortejo de San Juan de Aznalfarache cruzando las calles de El Juncal entre amenazas de lluvia.

Esta misma mañana de miércoles, la Hermandad del Cerro del Águila ha realizado su habitual periplo a través del Parque de María Luisa, portando su "simpecao" en un carro tirado por bueyes.

Las jornadas del martes y el miércoles han estado presididas por una fina lluvia y una inestabilidad atmosférica que no aguado en absoluto el jolgorio de los romeros, demasiado enfrascados en su tarea como para hacer caso de los elementos meteorológicos.

La euforia por emprender el camino se hace evidente en el rostro de esta romera. El entorno floral de la carriola ayuda a componer una imagen emblemática de este evento sin igual.

El trayecto de los romeros cruza numerosos parajes: aunque buena parte del mismo se desarrolla en un entorno rural y campestre, son muchos los kilómetros que atraviesan ciudades y pueblos, mostrando estampas sumamente paradójicas como la de esta imagen.

El camino hacia el Rocío se puede hacer, y se hace, de muchas maneras: a pie, en carreta, a lomos de un caballo y... tirando de un simpático burrito, enjaezado para la ocasión con unas enormes alforjas.

Hombres y mujeres comparten montura para hacer más llevadero el camino, cuya dificultad no es óbice para que el buen humor y la simpatía estén presentes en todo momento.

Las imágenes preñadas de tipismo abundan en el camino hacia el Rocío, confirmando que el mismo no es una fantasmagoría retransmitida por televisión, sino un acontecimiento vivido y sentido como plenamente real por sus protagonistas.

A las Hermandades que cubren el llamado "camino de Sevilla", hay que añadir las que recorren los caminos "de Huelva" y "de Cádiz". Éstas últimas deben cruzar el río Guadalquivir a la altura de Sanlúcar de Barrameda, utilizando para ello el trasbordador de la playa de Bajo Guía. En la imagen, vemos la carriola de una Hermandad con "todos sus avíos": escaleras, sillas, bombonas de butano... Una auténtica expedición.
En suma, toda una aventura que se repite año tras año y que implica a cientos de miles de personas en un peregrinar medio religioso, medio festivo, donde se aúna la tradición y la fiesta, el ocio y la devoción en la proporción que cada romero quiera.
REPORTAJE GRÁFICO DE JOSÉ LUIS TRULLO

SI DESEA INCLUIR SU IMAGEN CORPORATIVA EN ESTE BLOG, ESCRIBA A: centraldecorreo@yahoo.es